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Alicia14

Marihuana y divagaciones

Han pasado más de dos horas. ¿O tres? No sé pero ya tiene que acabar el efecto, se supone. Así que tranquila. Respira. Toda pasa. Este es el momento para recordar esta frase: Todo pasa. Todo cambia. Bendita impermanencia. Ahora entiendo por qué tiene tanto peso para los budistas… Cuánta sabiduría Uf sí. Cómo no lo había pensado antes.

  Vale, analicemos esto y así me distraigo y pasa antes el efecto. ¿Por qué hablas en plural Raquel? Analicemos. Tía, si estoy hablando conmigo misma, hablando no, pensando. ¿A caso hay diferencia? Digo, además de no emitir sonido al pensar, pero por lo demás… bueno, y qué importa joder, que le tengo que dar vueltas siempre a todo. Esto ya es mi naturaleza, no sólo la droga… cómo me soporto a mí misma…

   No te desvíes, no te distraigas. ¿En qué estábamos? Si era verdad que la marihuana te hace divagar, no puedo parar, mi pensamiento es demasiado, todo lo es,  rápido, es demasiado. Tengo que tranquilizarme. Sí, respirar. Necesito respirar hondo…hondo. Ahora, sí, de qué estábamos hablando, ¿examinar? ¿El qué?

  No. Era analizar. Sí, eso era. Analizar la palabra impermanencia. Cómo me gusta la palabra. Nada dura para siempre. Eso es obvio, pero no, esto es más profundo. Los instantes más preciosos; una sorpresa, el llanto, la excitación, el amor… joder, el amor.

  No hay que irse tan lejos, algo más concreto, la persona que soy hoy, eso también cambiará. ¿Cómo pensaba y sentía yo hace tres años? Qué tres años, hace dos días. ¿Y quién seré en tres años? Mi alma se habrá transformado de tal manera… qué queda de quien fui, dónde va eso, todos los pedacitos de mí, ¿dónde están ahora? No los veo; mueren. La impermanencia es que todo muere t-o-d-o el tiempo.

  Echo de menos lo que fui, y lo que seré y dejaré de ser, aunque no haya llegado todavía. Dios, que tristeza. ¿Es normal esto? Tía que mal viaje, esto no ayuda Raquel.

  Qué angustia. Siento nervios en la tripa… estoy demasiado sensible, y mis padres en el cuarto de al lado. Tengo que apagar la luz por si se levantan y se les ocurre entrar.

  Pero espera, un rato más, me da miedo, necesito primero calmarme. ¿Por qué decidí irme sin mis amigas? Eso no importa, la pregunta aquí es en qué estaba pensando al comerme dos brownies yo sola, eso que Clara me lo advirtió. No vuelvo a drogarme, esto es d-e-m-a-s-i-a-d-o. Me da rabia no haber podido morirme de risa como todos. No, en vez de eso, paranoia y por si fuera poco, mi mente a mil por hora, mil por hora.

  Dios, que hiperactividad. Quiero dormir, desconectar. Estoy agotada, mi mente no para. AHHHHHHHHHHHH .Cállate ya por favor. Qué pensamientos tan anárquicos. No hay jerarquía en mi mente. En toda estructura social hay, incluso en la familia, pero… no, no empecemos Raquel que sé por dónde vas. Ya, que nos alteramos.

  Pensamientos y anarquismo. Que buena asociación, debería ser escritora.

  Se acabó.

  Necesito tranquilizarme. Pero tengo la sensación de que estaba indagando en algo importante que he dejado a medias. ¿La impermanencia?  NO, Raquel, ya.

  Vamos a contar hasta cinco muy, muy despacio y luego apago la luz y me tumbo en la cama. Yo puedo, solo respira… más hondo…uno…dos…Mejor al revés: cinco…cuatro…tres… Respira. Todo pasa. Esto también va a pasar. VA A PASAR. Ya está pasando… Respira…

Publicado la semana 11. 16/03/2021
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