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Manuel Avilés

Pasadores

Ni el que va de un sitio a otro, ni el que ingiere bestialmente cualquier líquido por la garganta, ni el instrumento de fijación mecánica desmontable; el pequeño pabilo de metal recubierto de plástico y pintado de negro que alojó luengas cabelleras a través de las décadas: el que alojó tu melena pelirroja.

Has de saber que estuve equivocado, ya lo recordé bien. El primero lo encontré un viernes al medio día. Los viernes me son interesantes. Limpiaba mi habitación con detalle, retiré las telarañas del rincón, vacié el cenicero del buró y deposité al exterior mis calcetas apestosas. Entre el cajón y una camiseta mal doblada, un primer pasador salió volando por el aire. Llevaba consigo una triada de cabellos alargados que jamás volvieron a peinarse. Y con la primera horquilla llegó un primer recuerdo, uno grato, uno que huele a rocas calientes, a cerveza mexicana y a preludios de posibilidad.

El segundo no lo recuero, para qué te miento. Debió caerse el día que mi gato y su aliada lagartija quisieron matarme de un infarto. Supongamos que mora en los restos del baguette popular que tanto agrada a los oriundos de mi origen, o simplemente anda vagando, etéreo, en lo que se guardó en una habitación cuadrada, mientras el agua del cielo chocaba con la ventana.

Después el tercero, de calidad superior, menos frágil y menos opaco, ese sí lo recuerdo. Apareció debajo de mi cama la noche en que las pesadillas no me dejaban dormir. No supuso un miedo involuntario a lo paranormal. Imantado con el poder de mi subconsciencia, se fue a refugiar a la caja vacía de cigarrillos donde guardé a sus hermanos. Luego de 5 semanas la caja estaba a la mitad.

Diré que paso al pasante de pasador que pasa a la misma caja, el número 22. La bitácora memorial funge en el ciclismo, pieles irritadas por el sol y vejez prematura. Los tiempos de Dios son perfectos. La embriaguez se refugia del crepúsculo debajo de un árbol que aparenta a un humano llorando. Los filmes de Tarantino, las series de humor negro.

Existe una horquilla número 48, pero todavía no se termina el día, me estoy quedando calvo y he decidido dejar de fumar…

Publicado la semana 29. 19/07/2021
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