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Marc Llorente

MICROMONÓLOGOS CASI TONTOS. El Día de la Felicidad

Como el otro día ha sido el Día Internacional de la Felicidad, tuve que reírme mucho y poner cara de ser feliz y de comer perdices. Y no es que las coma. Pasé todo el día muy contento sin tener grandes razones para estarlo. Las normas están para cumplirlas. Si fuese el día de la tristeza, estaría triste y lloraría como manda el reglamento.    

En realidad, déjeme que le diga que soy psicólogo. Mejor dicho, ejerzo ese papel con bata blanca y gafas para ver las cosas con mayor claridad y lucidez. Pregunto. ¿Es usted feliz o infeliz? ¿Qué es la auténtica felicidad? ¿Un pasajero estado de ánimo? ¿Consiste en comer mucho? ¿Tener muchas cosas? ¿Reír o sonreír a la fuerza? Hago una pausa. Exista, luego piense. Enseguida seguimos…   

¿Ya? ¿Sigue ahí? ¡Gracias! Túmbese en el diván, por favor, y póngase cómodo o incómodo. La verdadera felicidad, amigo mío, amiga mía si es usted mujer, es un estado de conciencia. Una actitud positiva. Un equilibrio particular cuando se dan las condiciones necesarias para tener ese agradable equilibrio en lugar de un desagradable desequilibrio. No sé si me entiende. Es decir, salud, relaciones, trabajo, pensar bien, hablar bien, hacer el bien, voluntad, ética… Casi nada.   

El desarrollo de nuestras facultades mentales y anímicas y una favorable situación a pesar de las situaciones desfavorables que puedan darse a nuestro alrededor o en el mundo. ¿Me explico? ¡Vale! Porque no pienso repetir lo que estoy diciendo. Dicho de otra manera, mejorar, superarse, crecer interiormente, que nada tiene que ver con la estatura exterior.    

Alimentar el estómago, sí, pero sin descuidar la nutrición del espíritu. ¡Calidad de vida! Motivación y objetivos con cierta altura. Autoestima. Y soltar lastres, claro. Si usted cambia por dentro y rectifica en la medida de lo necesario, provocará reacciones favorables. ¡Respire hondo! Supere insatisfacciones y vuelva a intentarlo si hace falta.

Dispóngase a vencer añejos esquemas y cuestiónese con sinceridad lo que deba ser cuestionado a fin de romper barreras y poder avanzar. Aprender es también desaprender lo peor que nos inculcan. Algo que hacer, algo que esperar, alguien a quien amar... Así que le voy a recetar estas grageas psicológicas. No tenga el frasco muy lejos y tómelas siempre que las necesite. Tómeselas sin un poco de agua y celebre cada día el Día de la Felicidad.

La sesión terapéutica ha concluido. Levántese del diván y pase a la acción, amigo o amiga. Yo me quito la bata y las gafas. Dejo el papel de psicólogo y me preparo para reír, sonreír y ser feliz. Aunque sea forzadamente y no haya muchos motivos para serlo. No sé si tenemos solución… 

 

Pincha este enlace de cine  https://youtu.be/UO-bNuAtYzg Pincha este enlace musical  https://youtu.be/Qfw4ps4M-bM        

Publicado la semana 12. 22/03/2021
Etiquetas
Nirvana , La abundancia que crea escasez , Con los amigos , Cambiar la realidad
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