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Marc Llorente

MICROMONÓLOGOS CASI TONTOS. La vuelta al mundo en ocho días (y 2)

Acabo de llegar a Londres y miro el escaparate. Le pido un autógrafo a William Shakespeare, y en el hotel Hamlet veo a Romeo y Julieta, los amantes de Verona, que están hospedados pasando su luna de miel. Hay mucho ruido y pocas nueces. Observo la torre del reloj. Londinense. Consulto la hora, porque no llevo, y me voy. El río Támesis lo han quitado para que no estorbe en el medio, y me dirijo a otra ciudad, que para eso está uno de vacaciones.   

En París hay otra torre muy alta. Al pie de la torre Infiel se dan cita nocturna los maridos infieles con sus amantes y la música de Aznavour. En el coliseo de Roma he visto un combate de gladiadores en el que ha ganado el más bajito por cinco pinchazos a cero. En Grecia están rotas las estatuas. No cuidan nada y lo rompen todo.

He vuelto a ver la Estatua de la Libertad, que no está rota. Está un poco triste porque no se puede mover a ningún lado. Frank Sinatra te canta New York, New York, y hay rascacielos que hacen cosquillas a las nubes y se divierten.

Llegas a la selva, que no sé si es virgen, y en el mostrador hay un gorila uniformado que sabe idiomas. Inglés, francés, alemán, español, simio… Recibe amablemente y te regala un plátano y dos cacahuetes. Los cocodrilos nadan en sus olimpiadas particulares y suelen comerse a la gente que se despista. Las hienas lo ven y se ríen.

Acabo de alquilar una cebra pobre para dar un paseo subido encima. Pero se la ha comido un tigre, un sujeto con traje de rayas que ha huido de la cárcel donde cumplía condena por fraude, y ahora voy en una tortuga a paso de tortuga como si no tuviese prisa. Algo más lejos, en el Ártico, un oso polar me presta su abrigo, que a mí se me ha olvidado. 

Volví a China. Llamé a la puerta y me abrió un chino. Todos los chinos, además de ser chinos todos, hablan en chino y no se les entiende nada. Siempre tienen la boca llena de arroz… En Australia tengo una prima que es canguro y pasamos la tarde dando brincos. Y en Noruega he conocido a un salmón noruego muy simpático. ¡Olía a pescado y me marché!   

He ido a una isla de cuyo nombre no puedo acordarme. Vi un cartel informativo y no lo entendí. Estaba llena de turistas y no pude entrar. ¡Qué verano tan casi tonto estoy pasando! Hasta la próxima.                

 

Pincha este enlace de cine  https://youtu.be/FTm94zGgEv4        

Publicado la semana 31. 02/08/2021
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